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Abogado especializado para casos de ▷ Alcoholemia
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Abogado para casos de alcoholemia

abogados para casos de alcoholemia
Abogado para casos de alcoholemia
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Todas las profesiones tienen una especialización, y los abogados tienen un abanico de opciones para el ejercicio de la misma. Algunos se dedican a los temas mercantiles, otros a los casos civiles, hay quienes atienden demandas laborales, administrativas, entre otros.

Pero existen los que son abogados penalistas especialistas en casos de alcoholemia, y su experticia permite que las consecuencias legales para las personas a las que representan sean mínimas, es decir, con las menores consecuencias posibles.

Los casos de alcoholemia son aquellos ocasionados por  los efectos que produce en una persona el consumo de alcohol, los cuales suelen estar asociados con accidentes de tránsito, principalmente, donde se incluyen infracciones, daños a terceros, perjuicios a bienes públicos, entre otros.

Un caso de alcoholemia está relacionado con los hechos que realiza una persona bajo los efectos del alcohol, y, en el caso específico de las acciones que incluyan vehículos, de bajo o alto peso, cilindrada o carga.

Esto es, cuando una persona que ha ingerido alcohol está frente al volante de un vehículo pequeño, mediano o grande, incluso en una motocicleta.

Conociendo desde el principio

Si bien en diferentes partes del mundo la cantidad de consumo de alcohol es determinante para establecer las sanciones para quienes hayan infringido la ley, es necesario saber a ciencia cierta por qué y cuándo un individuo ha violado los códigos.

El alcohol está descrito como una sustancia que afecta la psiquis, las capacidades motoras, y el exceso en el organismo pudiera afectar desde los movimientos hasta la visión, pasando por la alteración del habla, poca o ninguna modulación, problemas de oído, entre otros.

El alcohol tiene propiedades que causan dependencia y el consumo frecuente resulta nocivo para el cuerpo lo que incluye una carga social y económica tanto para la familia como para la sociedad.

Pero más allá de los daños que ocasiona al individuo, el alcohol perjudica a otras personas, que pueden ser familiares (pareja, hijos, padres, hermanos, amigos), quienes estarían siendo víctimas del abuso que pueda cometer la persona que consume alcohol

Otros efectos más graves son los asociados a eventos indeseados como accidentes, específicamente los de tránsito cuando son ocasionados por una persona que ha ingerido alcohol en exceso y se pone frente a un volante.

En este caso, las consecuencias pudieran ser fatales, y el precio a pagar pudiera considerarse excesivo para el infractor, dependiendo de la localidad, de los daños ocasionados, de las leyes que se apliquen, ya que pueden ir desde la cárcel hasta multas elevadas.

¿Qué organismo regula el consumo de alcohol y emite sanciones por infringir la ley?

El consumo de alcohol, específicamente en conductores, está regulado por el Reglamento General de Circulación, los Ministerios de Transporte y Tránsito Terrestre, y, dependiendo del país, existe una entidad que ejerce esta función.

Estos entes establecen que quienes hayan ingerido alcohol no deben conducir ningún tipo de vehículo, y que la tasa de alcohol en sangre no puede ser superior a 0,5 gramos por litro o superior a 0,25 miligramos por aire espirado.

Y más restringida es la cantidad en aquellos conductores de vehículos pesados, que trasladen mercancía, vehículos de pasajeros, transportes escolares, que transporten sustancias peligrosas, que trasladen viajeros, servicios de emergencias, en los cuales la tasa de alcohol en sangre se reduce a 0,3 gramos por litro o a 0,15 en casa espiración.

Siniestralidad en ascenso

  • A pesar de todas estas restricciones, y del conocimiento que deben tener los conductores al respecto, porque al obtener una licencia de conducir debe dominar el tema y aplicarlo, la frecuencia de accidentes ocasionados por consumo de alcohol cada vez es mayor.
  • De acuerdo con la cifras recopiladas por organismos competentes, anualmente se producen en el mundo tres millones de muertes a causa de accidentes ocasionados por el consumo de alcohol, cifra que representa 5,3% de todos los fallecimientos, donde se incluyen enfermedades, homicidios, suicidios y accidentes de otra índole.
  • La frecuente ingesta de alcohol es responsable de la aparición de más de 200 enfermedades y trastornos físicos y mentales.
  • Además de todas las consecuencias conocidas derivadas del consumo de alcohol, se producen pérdidas sociales y económicas, tanto para los individuos como para la sociedad en su conjunto.
  • Así mismo, una parte de la carga de enfermedad y mortalidad imputable al consumo de alcohol tienen que ver con los traumatismos producto de los accidentes de tránsito, así como por hechos de violencia, suicidios u homicidios, cuyas cifras incluyen a personas jóvenes.

Perfil profesional adecuado

Cuando surge la necesidad de acudir a un abogado para caso de alcoholemia, lo primero que el profesional del derecho debe saber es por qué se realizó la prueba de alcoholemia cuyo resultado dio positivo.

Si la prueba fue mediante control policial, lo corriente es que tanto el implicado como el abogado pasen por la comisaría, se tomen las declaraciones del caso y se haga la cita a un juicio expedito, debido a que se trata de un delito de seguridad de tránsito.

Lo recomendable es buscar los servicios de un abogado especialista en alcoholemia, pues tanto el profesional como el funcionario conocen la extensión y los límites de un acuerdo al que se puede llegar, de manera de lograr el castigo o la sanción menor, sin eliminar la multa respectiva.

Lo recomendable es tener la asesoría de un abogado penalista, especialista en casos de alcoholemia, para que asista desde el momento en que se realiza la prueba de alcoholemia hasta el momento de la sentencia, pasando por los elementos que incluyan como agravantes, de manera de contar con una defensa legal eficiente y satisfactoria

Si existe la posibilidad de que el implicado no reconozca el delito o el abogado para casos de alcoholemia detecte errores procedimentales en el caso o en las pruebas realizadas, entonces el caso debe ser llevado a cabo en su totalidad por el abogado.

Si se trata de un accidente de tráfico, el procedimiento de comprobación de niveles de alcohol en sangre es el mismo, y el método jurídico es similar aunque no corresponda a un accidente, pero se debe incluir los cargos económicos correspondientes a los daños ocasionados en el accidente, entre los que están, daños a bienes públicos, a bienes de terceros, a terceras personas y al propio vehículo de quien ocasionó el accidente.

En estos casos, los abogados para casos de alcoholemia tienen experiencia en la defensa de infracciones contra la vialidad, negocian con la aseguradora de los vehículos involucrados, procuran una pena mínima para su representado y protegen los bienes o patrimonios de sus clientes en caso de que corran peligro de robo, extorsión, secuestro, entre otros.

En todos los casos, los abogados para casos de alcoholemia recomiendan que quien esté implicado en una infracción producto del consumo de alcohol, no se niegue a hacer el test de alcoholemia. No se puede pensar que quien no haga la prueba (soplar el alcoholímetro) va a salir airoso de la infracción.

¿Cuándo solicitar los servicios de un abogado para casos alcoholemia?

Dependiendo de los factores que estén relacionados con la prueba de alcoholemia, se debe buscar la ayuda de un abogado para casos de alcoholemia, estos factores son, por un lado, el resultado de la prueba que realicen las autoridades sobre la cantidad de alcohol en la sangre, y la segunda las consecuencias derivadas del consumo de alcohol.

Básicamente, la necesidad de acudir a la asesoría de un abogado especialista en alcoholemia está determinada por el resultado de la prueba de alcoholemia, y las causas por las cuales se realizó la prueba, bien sea por conducir a exceso de velocidad, o lentamente en una zona de alta velocidad, cometer infracciones, entre otras.

Los abogados para casos de alcoholemia exhortan a que aun sabiendo que dará positiva, la prueba debe hacerse, pues al negarse, lo que se logrará es aumentar el delito y con este, la pena.

¿Cuáles son las escalas que existen y cuándo es considerado un delito?

Cuando una persona es detenida por un guardia de tránsito y la prueba de alcohol arroja un número superior 0,60 miligramos por litro en sangre (1,2 g/l en sangre), puede haber una denuncia y enfrentarse a un juicio expedito por caso de alcoholemia, ya que, como dijimos anteriormente, se trata de un delito contra la seguridad vial.

Si se trata de conducir bajo una tasa de alcoholemia de 0,60 y además tener un accidente de tráfico, manejar de manera anormal, es decir, zigzagueando, comerse una flecha, saltarse un semáforo, ir muy despacio o a exceso de velocidad, también puede producirse una cita para ser juzgado por alcoholemia.

tomar unas copas

¿Cuáles son las sanciones para los delitos contra la seguridad vial?

Conducir bajo los efectos del alcohol ya es un delito, y también es un delito contra la propia seguridad vial, ya que se está desobedeciendo a la autoridad, cuyas consecuencias serían la prisión, que va de seis meses a un año, y la suspensión del uso del carné de circulación durante un tiempo de uno a cuatro años.

Estas sanciones también dependen de cada país.

Las penas por estas causas pueden ir desde tres a seis meses de prisión o multas de seis meses a un año, lo que incluye, además, el suspensión del carné de conducir durante 1 a 4 años.

Pero, aún sin haber ocasionado ningún accidente, y solo cometer el delito de conducir bajos los efectos del alcohol, la pena es la prisión que puede ir entre tres a seis meses; multas de 6 a 12 meses, trabajos comunitarios durante 30 a 90 días, y retiro del carné durante uno a cuatro años.

Si la persona se niega a hacer el test, lo cual es realmente innecesario, tal como se mencionó anteriormente, se puede ir a prisión durante 6 meses a un año, y que le sea privado del carné por un tiempo de 1 a cuatro años.

No todas las pruebas que den positivo en el etilómetro o alcoholímetro son tipificadas como delito, pues existe una escala en la que, dependiendo del resultado puede generar alguna sanción o penalización menor.

Si una persona ha consumido alcohol y conduce bajo los efectos de este, puede ser acusado de cometer un delito contra la seguridad vial, de acuerdo con el código penal de cada país.

Los abogados expertos en alcoholemia saben que:

En un juicio por alcoholemia donde además haya ocurrido un accidente, el precio incluye los honorarios profesionales del abogado derivados de las negociaciones con las compañías de seguro que correspondan.

Aun cuando existan disparidades en cuanto a las razones para realizar la prueba de alcoholemia, en los casos en que el test arroje positivo, inevitablemente, se impondrá una multa al conductor, la cual dependerá, sin duda, del funcionario que levante el caso y de las causas que se le imputen.

La pena disminuirá dependiendo de la gestión que haga el abogado, y de las fallas en las que incurra el funcionario a la hora de establecer la sanción.

En caso de que ocurra un accidente de tránsito, el test de alcoholemia se aplica a todas las personas implicadas en el siniestro que sean susceptibles de ser responsables.

Cuando quede demostrado que uno de los conductores estaba bajo los efectos del alcohol, como por ejemplo, a exceso de velocidad, en zig-zag o arriesgando la vida de los otros, este debe asumir el juicio y asesorarse con un abogado.

Así mismo, cuando se crea que un conductor al que se está imponiendo una multa de tráfico por conducir bajo los efectos del alcohol, o cuando haya un control de alcoholemia proyectado y el conductor de un vehículo sea requerido para que se someta a la prueba de alcoholemia, el conductor y/o los implicados deben responder a la prueba, aunque hayan consumido o no cualquier cantidad de alcohol.

Los resultados determinarán la solicitud de un abogado para casos de alcoholemia  y el inicio del respectivo juicio.

Así mismo, la multa por alcoholemia será impuesta a todos los conductores de vehículos a motor o bicicletas cuya tasa de alcohol en sangre al realizar la prueba de alcoholemia sea superior a 0,5 gramos por litro, o una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro.